Las mujeres duermen más que los hombres, pero descansan menos.

publicado en: Noticias agostino | 0

Estudios recientes demuestran que las mujeres necesitan dormir al menos 20 minutos más que los hombres, pero que de todas formas descansan menos. Entre los informes se arroja que tienden a tener un sueño más liviano y que la falta de descanso conlleva a problemas de salud alternos.

nota_MujeresySueño

 

Un estudio  realizado en el Reino Unido demuestra que el sueño de las mujeres es un tanto más sensible que el del hombre y estiman que necesitan dormir al menos 20 minutos más que el hombre.  La principal causa, concluyen desde la Universidad de Loughborough es que el género femenino tiene una estructura cerebral más compleja que la de los hombres: ellas tienden a llevar a cabo varias tareas a la vez, por lo que usan más partes del cerebro y por ende necesitan un poco más de descanso.  Así mismo, establecen que una vez superada la fase de sueño profundo, ellas tienden a despertarse con más facilidad por cualquier ruido y en algunos casos al escuchar su nombre, por ejemplo.

En Estados unidos, las Universidades de Duke y California –respectivamente- advierten que descansar poco tiene efectos negativos en la salud de las mujeres: problemas cardiovasculares y diabetes, además de la posibilidad de tener depresión, estrés o ansiedad son algunas de las consecuencias. Además, la Universidad de California establece que la clave no está necesariamente en dormir más horas, sino en asegurarse descasar lo necesario.

El Dr. Daniel Cardinali, médico, Investigador Superior del CONICET, entrevistado por el diario La Nación, cuenta que “las últimas recomendaciones de la National Sleep Foundation (la Fundación Nacional del Sueño en los Estados Unidos) no distinguen necesidades de sueño por género. Sin embargo, se sabe que existen diferencias entre la mujer y el hombre en la prevalencia de los trastornos del sueño. Períodos fisiológicos normales en la mujer como la pubertad, la menstruación, el embarazo y la menopausia se asocian con alteraciones del patrón del sueño que pueden aumentar el riesgo de padecer trastornos como el insomnio, el síndrome de apneas y el de piernas inquietas.”

¿Qué influencias tiene el dormir mal?

Las consecuencias repercuten en tres grandes áreas de nuestra actividad. Una inmediata se da en la esfera cognitiva y está vinculada con la capacidad para llevar a cabo tareas que exigen atención y concentración. Tiene un impacto negativo fundamental en el proceso de memoria y en la creatividad y la capacidad de decisión es vulnerable en este sentido. La segunda esfera es la emocional con cambios en los afectos (fluctuaciones del humor, irritabilidad, ansiedad, depresión) y en la conducta (frustración, impulsividad, consumo de sedantes y drogas). La tercera consecuencia es el riesgo de enfermedades que tienen a la privación de sueño como factor agravante (obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y gastrointestinales, enfermedad de Alzheimer u oncológicas).

Por su parte, la  Psic. Marión Terrazas Duclaud del Centro de Neurociencias Sociales, habla sobre la importancia de dormir bien “El descanso a través del sueño, es una necesidad fisiológica, pero se ve perturbada por factores de salud, cognitivos y sociales, influyendo directamente en el bienestar tanto físico como cognitivo.”

La especialista afirma que, independientemente de las personas que tiene patologías que obstruyen la capacidad de dormir bien, “las mujeres tienen un menor grado de descanso durante las horas de sueño que los hombres, y esto no se debe a que duerman menos, al contrario, las mujeres duermen más horas que los hombres, y aun así, es menor su calidad de descanso.”

Los estudios actuales miden tanto hombres como mujeres, bajo las mismas circunstancias diurnas, como laborales y familiares y se demostró que la mujer, aun teniendo las mismas responsabilidades, se involucra el doble que los hombres en tareas como los hijos, la familia y el mantenimiento del hogar.

¿Cómo ayudar a dormir mejor?

Limitar el uso de estimulantes como la nicotina o cafeína.  Alimentarse de un modo adecuado es de mucha utilidad: ingestas más reducidas y livianas son las ideales durante la noche.

Mantener los ambientes a temperaturas agradables: Cálidas en invierno y frescas durante el verano.

Usar ropa de cama adecuada y acorde a la estación. Los textiles de algodón ayudan muchísimo.

Realizar actividad física periódicamente. Para quienes sufren de insomnio no se recomienda hacerlo durante la tarde noche.

Tratar de no usar artefactos eléctricos y electrónicos previos a al momento de acostarse. Suplante

Dormir la siesta los días que se puede y como forma de “recupero” de la falta de descanso. Dormir al menos 30 minutos ayuda muchísimo en el recupero físico y cognitivo.

Deja un comentario